El socialismo venezolano se llama chavismo

Luego del debate realizado a lo largo de siete días, los secretarios del III Congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Víctor Clark y Carolys Pérez, dieron lectura a las 32 decisiones emanadas máximo órgano de debate y conducción pesuvista.

El Congreso se realizó en el Cuartel de la Montaña, en la popular parroquia 23 de Enero de Caracas, donde reposan los restos del comandante eterno de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías.
Estas decisiones, así como el conjunto de los documentos aprobados por la máxima asamblea de los socialistas venezolanos, están disponibles en www.psuv.org.ve

El congreso pesuvista acordó designar como presidente de esa organización a Nicolás Maduro, ratificando lo planteado el 8 de diciembre de 2012 por el comandante Chávez, a quien reconoció como fundador y único líder del PSUV.

Raíces del pensamiento chavista

Decidió asimismo reinvidicar el “árbol de las tres raíces” (ideología desarrollada por el comandante Chávez que toma sus raíces del pensamiento bolivariano, del pensador Simón Rodríguez y del líder de la Revolución Federal Ezequiel Zamora) y reconocer la propia elaboración teórica de Hugo Chávez como la cuarta raíz.

Desde el punto de vista teórico, el cónclave resolvió adoptar, publicar y difundir los tres documentos bases para la discusión del III Congreso Del PSUV, denominados: Ideología y Programa, Resolución Internacional y Documento organizativo para el debate en el III Congreso del PSUV, incorporando algunos aportes surgidos en el transcurso del mismo.

Del mismo modo, se resolvió respaldar las cinco tesis presentadas por el presidente Nicolás Maduro, quien sostuvo que: a) sin socialismo no es sostenible la independencia y la soberanía en Venezuela; b) la tarea más importante es el desarrollo de una economía productiva socialista, c)el socialismo es democracia; d) la primera Revolución es en el espíritu, la Revolución del Amor; y e) el mundo multicéntrico, pluripolar, y la unión latinoamericana y caribeña garantizan la paz y el equilibrio en el planeta.

La instancia decidió hacer de conocimiento público todos los documentos entregados en el III Congreso del PSUV por parte de movimientos sociales, trabajadores, comuneros, comunicadores sociales, mujeres, juventud y otros sectores participantes, así como por parte de las organizaciones regionales del partido, de forma tal de dar proyección al amplio debate procesado en la instancia congresal y en las 13.683 unidades Bolívar Chávez (UBCh), como se denominan los organismos de base del partido.

Renovación y transformación del partido y la sociedad

El PSUV también asumió como propia la tarea de transformar al Estado, como parte incluso del proceso iniciado en 1999, y asumir como pueblo organizado el reto que significa derrotar la dependencia económica, combatir los mecanismos burgueses y las prácticas corruptas incorporadas a la gestión estatal.

Los psuvistas determinaron también desplegar a sus organizaciones de base a lo largo y ancho de toda Venezuela para colocarlas a la vanguardia de la defensa del pueblo en la coyuntura de guerra económica, combatir el acaparamiento, la especulación y el contrabando de extracción mediante la acción decidida del Poder Popular.

Las y los congresales definieron como tarea inaplazable el desarrollo de la formación para toda la militancia del PSUV. El congreso recomendó a Nicolás Maduro, la creación de una comisión que en un lapso de 6 meses, presente una propuesta sobre los objetivos, finalidad, alcances y métodos de esa formación, que incluya la perspectiva del chavismo como fuerza liberadora de los pueblos.

También se decidió mandatar a la dirección política nacional que procediera a la inmediata modificación de los estatutos del Partido a fin de perfeccionar su estructura organizativa para servir mejor al pueblo y contribuir al fortalecimiento del Poder Popular.

Se determinó también que en un lapso de 6 meses, desde el 31 de julio de 2014 hasta el 28 de enero de 2015, la renovación de los órganos de dirección del PSUV, utilizando la metodología de abajo hacia arriba.

El congreso también fue la tribuna idónea para definir el total rechazo a la violencia terrorista de la derecha fascista apátrida, lacaya del imperialismo norteamericano, quien -en el desarrollo de sus estrategia de Golpe de Estado continuado- produjo el fallecimiento de casi 50 personas, así como cientos de heridos y miles de venezolanas y venezolanos afectados.

La unidad por delante

El PSUV también definió asumir y practicar como partido la unidad en la diversidad como máxima expresión de conciencia de su militancia, como garantía de continuar el camino victorioso de la Revolución Bolivariana, ejercer la crítica y la autocrítica y condenar toda mentira, intriga y deslealtad por ser prácticas contrarias al comportamiento chavista.

Fortalecer el Gran Polo Patriótico (instancia de unidad con otros partidos y movimientos que acompañan a la Revolución Bolivariana, así como con miles de organizaciones sociales nacionales, estadales y de base), como espacio del debate de ideas, rescatando el espíritu revolucionario que hace 200 años animó las luchas del pueblo venezolano.

Anticapitalista e internacionalista

Las y los delegados al Congreso también reafirmaron el carácter anticapitalista y reivindicar la visión socialista como alternativa ante la insaciable voracidad del imperialismo, que no solo afecta a la humanidad, sino también a la naturaleza, conduciendo al planeta y al cualquier forma de vida hacia el colapso.

También ratificaron el compromiso antiimperialista con el internacionalismo para desalojar toda pretención de dominación imperial sobre los pueblos y naciones soberanas. Por tal razón, el III Congreso del PSUV considera de relevancia, trabajar para consolidar los procesos de integración de los pueblos y caribeños, en especial el ALBA, Petrocaribe, Unasur, Celac y los BRICS.

El congreso ratificó la solidaridad del PSUV con la Revolución Cubana y su líder histórico, Fidel Castro, así como rechazaron el bloqueo a Cuba y exigieron la liberación de los héroes cubanos presos del imperio norteamericano por luchar contra el imperialismo. También se solidarizó con el pueblo de Puerto Rico al que le deseó éxito en su lucha por la independencia.

Del mismo modo, se ratificó el apoyo al pueblo y Gobierno argentino en su lucha por las Islas Malvinas y su defensa por el capital especulativo internacional que se expresa en Los Fondos Buitres. El PSUV se solidarizó también con el pueblo de Haití, víctima del imperialismo y sus tiranos, encargados de aplicar los ensayos más salvajes del capitalismo depredador a lo largo de su historia.

El PSUV fue más allá al manifestar la solidaridad con todos los pueblos del mundo que en estos momentos son víctimas de acosos, acciones guerreristas, saqueos, intervención o bloqueo por parte del imperialismo y sus aliados. El PSUV expresó su solidaridad con el pueblo de Palestina y rechazó la acción genocida por parte de Israel contra el pueblo de Gaza. También se solidarizó con el pueblo de Siria y se pronunció en contra de las acciones contra su territorio que ejecutan grupos terroristas directamente financiados por los Estados Unidos.

El PSUV, asumiendo esta bandera internacionalista, expresó su compromiso a todos los trabajadores del mundo que sufren la opresión del capitalismo y levantan sus banderas de lucha en las condiciones más adversas, particularmente a los trabajadores de los EE.UU, España, Grecia y otros países europeos que se encuentran bajo la indolencia de gobiernos cómplices que no respetan a los seres humanos.

Comentarios al margen

El III Congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela logró demostrar que los agoreros que anunciaban el colapso del chavismo después del fallecimiento de su principal conductor, estaban grandemente equivocados.

Del congreso participaron casi mil delegados electos por más de un millón de militantes del PSUV en elecciones directas.

De los debates, que se desarrollaron a lo largo de siete días, participaron desde simples militantes hasta ministros, gobernadores, alcaldes y el propio Presidente de la República.

No solamente esto, sino que los chavistas profundizaron el proyecto político y manifestaron su compromiso con la transformación de Venezuela y apostaron a la contribución en la creación de un mundo mejor para todas y todos.

Quienes suponían que las voces críticas ante determinados fenómenos iban a ser silenciadas, se encontraron con que esto no solo no fue así, sino que además el propio congreso decidió dar los espacios para que esas diferencias pudieran expresarse más allá del ámbito del debate.

Por último, este congreso se constituyó en el punto de partida de un proceso de transformación del propio partido para ponerse a tono a los desafíos que tiene por delante, que son nada más y nada menos que los que impone la construcción del socialismo bolivariano y chavista.

Publicada originalmente en el semanario El Popular (Montevideo, Uruguay, número 280, 15 de agosto de 2014)

Comentarios