Nuevo triunfo de América Latina en la ONU


Asamblea General de la ONU. Foto de archivo
Cuando este martes 27 la Asamblea General de la Organizaciones de las Naciones Unidas (ONU) votó de forma casi unánime -con la excepción de Estados Unidos e Israel- la exigencia del fin del injusto, anacrónico y criminal bloqueo contra Cuba, el planeta entero celebró y se demostró que el auténtico aislamiento lo tiene la política exterior del “gigante del Norte”. 
Pero cuando este miércoles, además Venezuela fue ratificada por segundo período consecutivo como integrante del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, no solamente quedó demostrado lo solitario que está Estados Unidos y sus aliados dentro de nuestros países, sino que América Latina ha cambiado y de qué manera.

En la elección de este miércoles 28, Venezuela obtuvo los votos en bloque de toda América Latina y el Caribe, además de los países del África y Asia y varios de otras regiones.
El embajador venezolano ante la ONU, Rafael Ramírez, mundial expresó "Hemos tenido una victoria política y moral. Nuestro país ha estado sujeto a una campaña de mentiras dirigida por Estados Unidos para afectar nuestros intereses en el ámbito de Naciones Unidas".
"Este es un reconocimiento internacional del compromiso de nuestro país con los derechos humanos. Nuestro país, en su ámbito jurídico, tiene los instrumentos más avanzados par garantizar los derechos integrales. Estamos hablando de los derechos universales, culturales, políticos de las personas en el planeta", agregó.
Ramírez denunció que "esta elección estuvo caracterizada por un intento de quebrar la unidad de Latino América y el Caribe. (Sin embargo) el apoyo fue contundente y estamos contentos (...) Saludamos el comportamiento de nuestra región (...) Ha habido una campaña de algunos medios que han pretendido desprestigiar nuestras leyes y nuestro gobierno con una clara injerencia".

Presiones orquestadas
Las presiones para impedir que Venezuela nuevamente ocupara un escaño entre los 47 países que integran el Consejo fueron infinitas.
Desde los viajes por todo el planeta realizados por director del diario El Nacional, quien denuncia la falta de libertad de prensa y de expresión desde un periódico que se edita diaria y regularmente y que no pasa por mecanismo alguno de censura previa o posterior y cuyas páginas están repletas de los más duros ataques no solamente contra el Gobierno, sino contra el propio pueblo venezolano.
Pasando por la gira de Marcel Granier, quien estuvo recientemente en Uruguay, quien participó con su medio Radio Caracas Televisión (RCTV) del golpe de Estado que apartó del Gobierno al presidente Hugo Chávez por 47 horas y cuyo objetivo era eliminarlo.
Hasta las giras de las esposas de Leopoldo López, Daniel Ceballos y Antonio Ledezma, condenados (si bien dos de ellos gozan de beneficios procesales) por participar en "La salida" -un intento por hacer caer al presidente Nicolás Maduro a través de manifestaciones violentas, como las que se produjeron en Ucrania y otros países- y que produjeron en el país 41 muertos y más de 800 heridos.
Todos estos personajes al mismo tiempo, en todos lados, diariamente desde CNN en Español, diariamente también ocupando páginas completas en la prensa escrita, diariamente en los programas de opinión de diversos voceros a lo largo y ancho del planeta pero muy especialmente en América Latina.
Y es que el imperialismo norteamericano y sus aliados conocen la importancia del proceso revolucionario bolivariano para todos los pueblos latinoamericanos que luchan por transformar su realidad para conquistar una sociedad donde -al decir de Artigas- "los más infelices sean los más privilegiados".

The walking dead
Como si no hubiera sido poca esta operación, desde hace unos meses atrás algunos ex presidentes latinoamericanos -que por cierto, si se presentaran hoy a elecciones en sus respectivos países no los votaría ni su familia- han iniciado una campaña en contra de Venezuela, su sistema de justicia y su democracia.
Con el respaldo de la más rancia derecha neofranquista española, estos ex mandatarios se han dado a la tarea de servir de respaldo político a la operación mediática ordenada desde el imperio reclamando por la supuesta falta de libertades en Venezuela.
Campañas que reclaman por la libertad de imputados en Venezuela, pero olvidan a Oscar López Rivera en Estados Unidos (el preso político más antiguo del mundo), o que jamás alzaron la voz para reclamar la libertad de Los Cinco Héroes Cubanos, o que olvidan los cientos y miles de presos políticos en otros países de este mismo continente tan oprimido y convulsionado durante tanto tiempo.
La calidad de ex presidentes supuestamente "habilita" a estos personeros para dar voz política a una campaña ya desgastada en los medios, que repiten una y otra vez una cantinela en la que no importan las mentiras que se digan, ni la falta de verificación, ni los códigos de ética -u otros- que queden por el suelo.
Solamente importa que Venezuela caiga, para que caigan como fichas de dominó todos los demás intentos de hacer que este continente deje de ser el más desigual del mundo, lo que debería constituir una vergüenza para todas y todos los latinoamericanos decentes.

Hablan los generales
La semana anterior a la elección del Consejo de Derechos Humanos de la ONU hubo otra inadmisible operación político-militar-mediática destinada a desacreditar a Venezuela ante el mundo, pero esta vez ya no pudieron contar con sus alicaídos aliados, así que el imperio actuó sin interpósitas personas.
El jefe del Comando Sur de EE UU, John Kelly, señaló durante una entrevista a CNN en Español realizada jueves 22 que piensa 40 segundos al día en Venezuela y ora por el pueblo venezolano porque “está sufriendo terriblemente”.
Kelly señaló algunos elementos que según él hacen parte en esta supuesta crisis humanitaria, como las dificultades para conseguir en el mercado algunos productos de primera necesidad que hacen que la economía venezolana esté a punto de la implosión.
Acto seguido señaló que le preocupa de Venezuela que se pueda presentar “una crisis humanitaria importante” y había una intervención militar norteamericana si una instancia internacional como la ONU o la FAO lo solicitara.
Indicó también que actualmente no sabe de ningún intento de golpe de Estado en curso y que si efectivamente lo hubiera, él seguramente lo sabría.
Ante esta grosera intromisión de un alto representante militar de la potencia más belicista de la historia de la humanidad, el Alto Mando Militar venezolano recordó que “es un hecho histórico bien conocido que esa nación planifica y ejecuta sus operaciones militares esgrimiendo siempre razones de carácter humanitarias detrás de las cuales oculta las oscuras intenciones de dominación. De igual forma se sabe que controlan de manera subrepticia a través de grupos de poder, diferentes organismos internacionales para justificar sus intervenciones”.
Convendría orientar las operaciones humanitarias a las que se refiere el general John Kelly en su sentido más legítimo hacia los países desvastados por las guerras imperiales propiciadas por ellos mismos y que han generado ciento de miles de desplazados y refugiados que hoy divagan por toda Europa”, agrega el extenso comunicado difundido este miércoles.

El problema parece ser que los cientos de miles de pobres empujados por las guerras propiciadas por Estados Unidos no tienen ex presidentes, ni esposas "que dan buena cámara", ni medios de comunicación que publiquen todos los días una página completa preocupados por su futuro.
Mientras tanto, América Latina sigue buscando un camino de justicia, igualdad, democracia y libertad, a eso le seguimos llamando revolución.

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