Venezuela: La suerte está echada


Alea jacta est”, es el aforismo que utilizaban los romanos previamente a las batallas. Su traducción castellana sería la del título o “los dados ya fueron lanzados” o “estos son los tantos” (más uruguayo). En todos los casos significada que ya se hizo lo que debía de hacerse y no resta sino esperar el resultado del esfuerzo.

Y no es este el esfuerzo de 20 días de campaña, o de un año electoral, o del desempeño del mandato del presidente Nicolás Maduro, sino de los 17 años de Revolución Bolivariana que se cumplirán el próximo 2 de febrero de 2016, cuando se conmemore la primera toma de posesión presidencial del comandante Hugo Chávez Frías en 1999, luego de haber triunfado abrumadoramente en las elecciones de 1998.

Como indica una declaración emitida esta semana por la Sociedad Latinoamericana de Economía Política y Pensamiento Crítico (Sepla), “los electores venezolanos enfrentan una situación dilemática: votar el 6 de diciembre por la continuidad del proceso de cambio revolucionario bolivariano favorable a los intereses de los trabajadores y el pueblo o por el retorno de la dominación burguesa subordinada a los intereses del imperialismo”.

Y no es poca cosa, porque el enfrentamiento en estos últimos años ha sido brutal, buscando el mayor desgaste de las fuerzas chavistas en el momento de mayor debilidad del proceso revolucionario a raíz del fallecimiento del comandante Chávez y los intentos por desconocer al Gobierno encabezados por los sectores más radicales de la oposición de derecha venezolana con el respaldo del imperialismo norteamericano y sus principales aliados.

La guerra económica

Todas las estadísticas venezolanas e internacionales hablan de increíbles aumentos de la producción nacional y de las importaciones de los principales rubros de la economía, así como del incremento del porcentaje del PBI y de la renta petrolera que se destina a esos menesteres. Sin embargo, la gente tiene que hacer largas colas para conseguir algunos productos o pagar cifras exorbitantes para acceder a los mismos.

¿Por qué suceden estas cosas? Por cinco motivos fundamentales: la especulación, el acaparamiento, el desabastecimiento programado, el contrabando de extracción,  y las modificaciones en las presentaciones de los productos.

La especulación o “bachaqueo” consiste en que personas adquieren grandes cantidades de productos de primera necesidad (normalmente en connivencia con los responsables de las grandes superficies comerciales) y los revenden luego con precios que multiplican su valor original. Esto ha generado una mafia interna que controla estas operaciones y mueve grandes cantidades de productos con márgenes de ganancia superiores a los que se obtienen con el narcotráfico.

El acaparamiento y el desabastecimiento programado van juntas y de la mano. Los productos y/o distribuidores de los productos de primera necesidad los retiran del mercado y presionan al Gobierno para que aumente el precio. A pesar de que dicen que no la estructura de costos no les permite producir, lo siguen haciendo y acaparan el producto que luego se le entrega a los “bachaqueros” y/o se introduce luego en el mercado legal con precios multiplicados.

El contrabando de extracción a Colombia y a algunas de las islas del Caribe, con la complacencia de los respectivos gobiernos, ha generado una sangría de combustible y alimentos subsidiados a estos países, quitando del mercado venezolano elementos imprescindibles para la subsistencia del pueblo. Esto ha ameritado el cierre de la frontera con Colombia y el aumento del control del tráfico marítimo en las aguas jurisdiccionales de Venezuela intentando evitar esta fuga de insumos que también implica consigo una fuga de capitales que se amparan en ese lucrativo negocio.

Por último, el absurdo para intentar escapar a las regulaciones locales: se envasan los productos en presentaciones mucho más grandes, de forma de maximizar la ganancia y facilitar todas las operaciones anteriores. Por ejemplo, el shampoo que normalmente se vende en envases de 250 cc, actualmente solamente se consigue en presentación de un litro.

Es una mafia, donde la burguesía parasitaria del rentismo petrolero se alía con delincuentes para obtener ganancias extraordinarias y -de paso- intentan hacer caer al Gobierno. O al revés, que no es lo mismo pero es igual, como dijo Silvio Rodríguez.

La guerra de desestabilización

Desde el desconocimiento de las elecciones presidenciales de abril de 2013, cuando Henrique Capriles llamó a sus seguidores a “descargar la arrechera” (enojo) en las calles y desconocer los resultados emanados del organismo electoral -y que segó la vida a 18 venezolanas y venezolanos-, pasando por el intento de hacer caer al Gobierno a través de “guarimbas” (cierre violento de calles y manifestaciones armadas) ocurrido de febrero a junio de 2014 y conocido como “La salida” -que fuera encabezado por Leopoldo López, María Corina Machado y Antonio Ledezma y que costó la vida a 43 personas, la batalla ha sido permanente.

El asesinato del joven diputado Robert Serra en octubre de 2013, así como del concejal metropolitano Eliézer Otaiza, ambos con horrorosa saña y barbarie, así como el descubrimiento de operaciones terroristas por parte del ultraderechista Robert Saleh y algunos grupos armados que pretendían “incendiar” al país y asesinar a otros cuadros revolucionarios, fueron también parte de esta seguidilla de operaciones de intentos de desestabilización violenta.

En este marcoocurrió también el intento de golpe de Estado que fue desmantelado en febrero de este año, cuando se descubrió que algunos oficiales de la Aviación Militar Bolivariana pretendían dar un zarpazo asesino al pretender utilizar unos aviones Tucano (con capacidad para violar muy bajo eludiendo radares) para bombardear una manifestación que conmemoraría el Día de la Juventud,  así como bombardear el Palacio de Miraflores (sede de la Presidencia de la República), el Ministerio de Defensa, la sede de TeleSUR, así como el Banco Central de Venezuela entre otras instalaciones.

La guerra internacional

Hay más declaraciones del gobierno de los Estados Unidos en relación a Venezuela en lo que va del año que con respecto a la guerra en Siria, Libia, Afganistán, Irak, Ucrania y Yemen juntas. Así como lo leen, y si le quedan dudas es fácil buscar información para corroborarlo. Simplemente, entre al buscador del sitio web de la Casa Blanca y ponga en sucesivas búsquedas los nombres de estos países, veo el número de artículos, sume y luego me cuenta.

Pero no es solo el gobierno norteamericano. Cuanto parlamentario y gobernante derechista existe en el mundo entero se ha pronunciado sobre Venezuela y ha reclamado una u otra cosa: observación electoral (que implique la potestad para declarar las elecciones válidas o no), la libertad de tal o cual responsable de diversos delitos que han costado la vida de decenas de personas, o bien reclamando por una libertad de expresión que no hace falta más que mirar en internet las portadas de la prensa venezolana para ver a qué punto llega ésta.

El domingo se ven los pingos (caballos de carrera)”

Este domingo, Venezuela elegirá a sus parlamentarios en elecciones universales, secretas, directas, voluntarias, observada por partidos y organizaciones no gubernamentales nacionales, auditadas hasta casi la exageración, con el mayor acompañamiento internacional en cualquier proceso electoral del mundo (más de 300 y creciendo).

La mayoría de los países en el mundo no permiten acompañamiento, ni observación, ni auditoría electoral. Muchos de ellos en nuestro propio continente. Incluso quizás sea bueno que los lectores averigüen sobre el suyo propio.

El Gobierno Bolivariano -y chavista- que preside Nicolás Maduro ha señalado que respetará el resultado que sea que arrojen las urnas, no lo ha hecho así la oposición.

Los últimos datos indican que será una elección reñida, cabeza a cabeza, pero hay mucho optimismo y alegría en las grandes ciudades y en el interior del país en los sectores revolucionarios.

Lo único que aspira el pueblo venezolano es a vivir en paz y libertad y a construir su futuro con soberanía e independencia.

Que así sea.

Comentarios

  1. Espero sinceramente,estoy segura que el pueblo que siempre acompañó al Comandante Chávez lo harà una vez mas y será el protagonista y triunfador de esta instancia cívica.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario